
Hay quien dice, que el ser humano, como animal que es, ha alcanzado el punto más elevado de su propia evolución. Esto quiere decir que los mecanismos de la evolución, los que han hecho que seamos como somos, ya no nos afectan. Y es verdad, mirandolo desde ese punto de vista, los mecanismos selectivos de la naturaleza ya no tienen tanto poder (aunque los mecanismos de selección sexual siguen actuando, pero eso lo contaré otro día). Si un niño nace enfermo, se le intentará curar para que lleve una vida normal y no juegue en desventaja en el juego de la reproducción. En otra época, un niño enfermo era abandonado al nacer. Cargar con un enfermo era demasiado arriesgado para la manada, mermaría en mucho las posibilidades de todos los demás y se le dejaría a un lado. Hoy esto es impensable.
Pero, ¿es cierto que hemos llegado a nuestra cima evolutiva? Michael Murphy, cofundador del instituto Esalen, basándose en estudios médicos, antropológicos y deportivos, ha propuesto la provocativa idea de que existen etapas más avanzadas en la evolución humana. Él, y muchos más, coinciden en que el cambio no será tan físico como mental. Nuestro cerebro ha sufrido inumerables cambios para pasar de un cerebro de mamífero, a un más avanzado de primate y hasta llegar al nuestro. Estos autores señalan que hemos llegado a un punto crítico en el que nuestra estructura cerebral, nuestros mecanismos mentales primitivos y demás lastres tienen que cambiar para que la humanidad no se autodestruya.
Los cambios evolutivos siempre ocurren en momentos de crisis para la especie. El pequeño mamífero que desarrolló alas para convertirse en un murciélago seguramente estaba pasando hambre a rás de suelo y poder elevarse le daba una ventaja que impulsó el cambio. Es evidente que el ser humano arrastra impulsos de territorialidad, de saqueo y de violencia entre otros, que son devastadores en nuestro mundo. Somos la especie más poderosa que ha conocido este planeta y probablemente la que termine con él a menos que este cambio ocurra.
Pero, ¿es cierto que hemos llegado a nuestra cima evolutiva? Michael Murphy, cofundador del instituto Esalen, basándose en estudios médicos, antropológicos y deportivos, ha propuesto la provocativa idea de que existen etapas más avanzadas en la evolución humana. Él, y muchos más, coinciden en que el cambio no será tan físico como mental. Nuestro cerebro ha sufrido inumerables cambios para pasar de un cerebro de mamífero, a un más avanzado de primate y hasta llegar al nuestro. Estos autores señalan que hemos llegado a un punto crítico en el que nuestra estructura cerebral, nuestros mecanismos mentales primitivos y demás lastres tienen que cambiar para que la humanidad no se autodestruya.
Los cambios evolutivos siempre ocurren en momentos de crisis para la especie. El pequeño mamífero que desarrolló alas para convertirse en un murciélago seguramente estaba pasando hambre a rás de suelo y poder elevarse le daba una ventaja que impulsó el cambio. Es evidente que el ser humano arrastra impulsos de territorialidad, de saqueo y de violencia entre otros, que son devastadores en nuestro mundo. Somos la especie más poderosa que ha conocido este planeta y probablemente la que termine con él a menos que este cambio ocurra.
2 comentarios:
piribiribi...probando
Estás hablando de la evolución según las teorías darwinistas o lamarckianas? aclarate. el ejemplo del murciélago no viene a cuento.
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