viernes, 31 de julio de 2009

ETA y los débiles

Ayer y hoy ETA ha actuado con fuerza con dos atentados en menos de 24 horas. El resultado: 2 muertos. Me da igual su profesión, dos seres humanos muertos. Soy vasco, nacido en Euskadi y que lleva toda su vida aquí y me repugna, me da rabia y lástima lo que está ocurriendo. Matar con fines políticos y, si me apuras, propagandísticos, es rebajar al hombre. Es insultar a la inteligencia de los que sí saben dialogar, de los que en los últimos 2000 años sí han evolucionado intelectualmente. Matar por un ideal, es admitir tu debilidad. Es como el abusón ignorante de la escuela que pega al listillo, para aliviar su sentimiento de patetismo.

Ahora voy a intentar racionalizar y sacar la reflexión. Lo de antes era solo un deshaogo.

Es muy humano sentirse diferente a los demás. Creer que tu pueblo, pais o religión son las mejores. Exagerar las diferencias. Esto era muy útil hace mucho tiempo, conocer las diferencias entre clanes te podía salvar la vida. Ser más poderoso que otro clan te daba la oportunidad de acceder a más recursos y por lo tanto, aumentaba tus posibilidades de sobrevivir en esos tiempos tan duros.

El fúturo lógico es que este tipo de funcionamiento mental se vaya reduciendo hasta desaparecer. La inteligencia actual te da la oportunidad de entender que esas diferencias no son reales. Que las únicas diferencias son culturales, aprendidas. Que el terrorista más radical, si nace 200 kilómetros más hacia el sur, probablemente estaría en el bando contrario. Esta perspectiva te ayuda a relativizar, y si eres capaz de entenderlo de verdad, toda lucha o prejuicio pierde sentido.

Yo sé cómo es la gente más radical del entorno abertzale. Es gente con miedo. Gente que, como cualquier persona con ideales conservadores, tiene miedo a que cambien lo que conoce, a que llegue el enemigo y borre su identidad. Si perdieran ese miedo, si se dieran cuenta de que no pueden perder su identidad, porque la identidad es algo mucho más profundo que una etiqueta nacionalista, su lucha, una vez más, no tendría sentido.

¿Quieres una identidad? Yo te la doy: eres un ser humano, felicidades, disfrútalo.

jueves, 30 de julio de 2009

El sol y los burros

Ayer la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (con ese cacho nombre tiene que hacer cosas muy serias) lo dejó claro: Darse rallos UVA provoca cáncer y es mucho más peligroso de lo que se creía en un principio. Aún así, se que mucha gente no dudará en sacrificar algunas de sus probabilidades de contraer esta enfermedad, si a cambio luce un estupendo moreno, incluso en invierno en Alaska. Súper natural y súper lógico todo.

Ahora veine la reflexión, antes sólo me estaba desahogando:

Dice un proverbio indígena venezolano que "sólo los burros y los blancos evitan la sombra". Evidentemente, estos venezolanos no sabían lo glamuroso que es estar moreno, ni los mensajes subliminales que conlleva. Hace unas pocas décadas, estar moreno era sinónimo de ser un pringado, un currante. La gente con pasta podía permirse pasarse el año del color de la leche y encima chulear. Si encima te sobraban un par de kilos, eras poco menos que un mito erótico, porque eso era lo que se valoraba: aquellos signos que evidenciaban una vida acomodada y, por lo tanto, una supervivencia asegurada. Ayer lo dije, somos animales, funcionamos así.

Hoy, al contrario, lo signos que evidencian la prosperidad son justamente los contrarios: el que está moreno es porque se puede permitir costosos viajes a la costa donde su mayor obligación es encontrar un buen sitio en la playa.

No me malinterpretéis, me encanta la playa, pero por el agua, las olas, la tranquilidad, por los libros. El moreno, como todo lo que no es realmente importante, se va.

miércoles, 29 de julio de 2009

Naturaleza...

Primeros momentos en la vida de este blog. Es como aquel recién nacido de formas redondas que no se sabe muy bien qué terminará siendo de mayor, pero que sus padres miran con adoración preocupante e incipiente obsesión insana que convertirá a ese precioso niño en un precioso gilipollas sobreprotegido. La culpa siempre de los padres. ¿Y si nos remontamos mas lejos? De los padres de los padres.

Quiero empezar haciendo mi primera reflexión. Lo de antes no era una reflexión, me estaba desahogando:

Somos animales. "¿Como animales? ¿Como los perros?". Sí. Exactamente igual de animales. Evidentemente, hay muchas cosas que nos diferencian entre los diferentes animales, pero en esencia seguimos siendo animales. Hay una parte de nuestro cerebro, la más primitiva, que sigue siendo enteramente animal, enteramente instintiva. Muchas, muchas cosas de tu vida cotidiana están sujetas a mecanismos evolutivos que mantenemos casi intactos desde hace miles de años. Aunque nuestro mundo es diferente, tu tienes prácticamente el mismo cerebro que aquellos entrañables hombres que vivían en cuevas (sin hipotecas ni nada, los muy... afortunados) y aveces, te sale esa vena prehistórica tan tradicional, que tú seguramente interpretas como ideales, pero que no es más que tu herencia más antigua que lucha por salir.

Seguiré profundizando, espero que vosotros lo hagáis conmigo.