miércoles, 29 de julio de 2009

Naturaleza...

Primeros momentos en la vida de este blog. Es como aquel recién nacido de formas redondas que no se sabe muy bien qué terminará siendo de mayor, pero que sus padres miran con adoración preocupante e incipiente obsesión insana que convertirá a ese precioso niño en un precioso gilipollas sobreprotegido. La culpa siempre de los padres. ¿Y si nos remontamos mas lejos? De los padres de los padres.

Quiero empezar haciendo mi primera reflexión. Lo de antes no era una reflexión, me estaba desahogando:

Somos animales. "¿Como animales? ¿Como los perros?". Sí. Exactamente igual de animales. Evidentemente, hay muchas cosas que nos diferencian entre los diferentes animales, pero en esencia seguimos siendo animales. Hay una parte de nuestro cerebro, la más primitiva, que sigue siendo enteramente animal, enteramente instintiva. Muchas, muchas cosas de tu vida cotidiana están sujetas a mecanismos evolutivos que mantenemos casi intactos desde hace miles de años. Aunque nuestro mundo es diferente, tu tienes prácticamente el mismo cerebro que aquellos entrañables hombres que vivían en cuevas (sin hipotecas ni nada, los muy... afortunados) y aveces, te sale esa vena prehistórica tan tradicional, que tú seguramente interpretas como ideales, pero que no es más que tu herencia más antigua que lucha por salir.

Seguiré profundizando, espero que vosotros lo hagáis conmigo.

2 comentarios:

Aiari dijo...

Mañana me voy a excavar, a conseguir más info sobre nuestros antepasados, los Neanderthales... qué afortunados eran... imaginate despertar y tener estas vistas: http://www.flickr.com/photos/30463097@N05/3765897260/

Todos venimos de lo mismo, de los monos... animales, seguimos siendolo, y más salvajes que nuestros antepasados, sin ninguna duda.

sweetie blues dijo...

bienvenido a otra pequeña perdicion de los sapiens, segire tu evolución(o no) jaja.